Benditos Reyes
Hay veces que a uno le entran ganas de hacerse republicano sin poderes mágicos y deshacerse de una vez por todos de los Reyes Magos de Oriente (encima de Oriente, para más joder, con lo que tenemos encima). Asaltarlos en el camino de Oriente para acá y acuchillarlos lentamente, hacer filetes de camello y poner de pastillas hasta las orejas a los pajes.
Ya ha pasado San Nicolás y me he quedado con un regusto anglosajón, teóricamente inexplicable puesto que tiene origenes nórdicos, que me revuelve hasta las orejas.
Como estoy casi seguro que las trampas para lobos en todos los hogares no serían suficientes para que no lograran su objetivo creo que deberian utilizarse opciones previas al comienzo de las navidades.
Los niños no tienen ilusión en las cosas que tanto San Nicolas como los Reyes les traen. Únicamente tienen ganas de abrir cajas pero entre tantas cosas que ahora les traen les dedican escasamente 30 minutos de interés y se olvidan de los mismos. Los contenedores se llenan de cajas de cartón, bolsas y papel de regalo, mientras que las casas son un caos hasta que encuentras un sitio para guardar todos los juguetes. Otro gallo cantaría sí, como hacen los chinos con la política de natalidad, solamente se permitiese a cada niño un regalo. El niño se acordaría toda la vida de los regalos de navidad de cada año y le sacaría todo el rendimiento posible.
En la actualidad, la saturación crea desinterés y desapego de los niños hacia los regalos y la ilusión que debería rodear estas fechas se convierte en un quiero, quiero, quiero, sin sentido.
Los centros comerciales hasta sacan catálogos con pegatinas que dicen "Me lo pido" para que el niño las pegue en los catálogos junto a los productos que desean. Esto es la sofisticación máxima de las cartas a los reyes. Unicamente falta que escojan regalos a través de internet con casillas de selección en un cátalogo on-line.
Es que lo que hay es mucho vicio...... y solo son niños.
Otro día hablaré de estas fechas para los adolescentes...
Ya ha pasado San Nicolás y me he quedado con un regusto anglosajón, teóricamente inexplicable puesto que tiene origenes nórdicos, que me revuelve hasta las orejas.
Como estoy casi seguro que las trampas para lobos en todos los hogares no serían suficientes para que no lograran su objetivo creo que deberian utilizarse opciones previas al comienzo de las navidades.
Los niños no tienen ilusión en las cosas que tanto San Nicolas como los Reyes les traen. Únicamente tienen ganas de abrir cajas pero entre tantas cosas que ahora les traen les dedican escasamente 30 minutos de interés y se olvidan de los mismos. Los contenedores se llenan de cajas de cartón, bolsas y papel de regalo, mientras que las casas son un caos hasta que encuentras un sitio para guardar todos los juguetes. Otro gallo cantaría sí, como hacen los chinos con la política de natalidad, solamente se permitiese a cada niño un regalo. El niño se acordaría toda la vida de los regalos de navidad de cada año y le sacaría todo el rendimiento posible.
En la actualidad, la saturación crea desinterés y desapego de los niños hacia los regalos y la ilusión que debería rodear estas fechas se convierte en un quiero, quiero, quiero, sin sentido.
Los centros comerciales hasta sacan catálogos con pegatinas que dicen "Me lo pido" para que el niño las pegue en los catálogos junto a los productos que desean. Esto es la sofisticación máxima de las cartas a los reyes. Unicamente falta que escojan regalos a través de internet con casillas de selección en un cátalogo on-line.
Es que lo que hay es mucho vicio...... y solo son niños.
Otro día hablaré de estas fechas para los adolescentes...

4 Comments:
At 7:01 PM,
Tuxina said…
Mi modesta opinión es que los niños son como se los educa.
Es muy cierto que la feria de las navidades se ha convertido en un quiero, quiero, quiero, como tú bien dices, pero no sólo por parte de los peques.
En general todos somos unos consumistas, durante todo el año, y por ser navidad no cambiamos.
At 9:32 PM,
iagox said…
Yo creo que el problema no es el consumismo en si, sino el que se refiere más al desinterés de los niños por los regalos, esto es lo mismo que el desinterés por cualquier cosa de la que "nadas en abundancia", por ejemplo: bajarse muchas cosas de internet que al final ni miras.
Un saludo ;)
At 10:07 AM,
paulorf said…
Las tortugas son animales muy sabios, por eso pueden llegar a vivir mas de 100 años. A que otro animal se le ocurriria enterrar sus huevos en la orilla para que se lo coman las gaviotas cuando las pequeñas tortuguitas nazcan? La tortuga sabe que las gaviotas intentaran comerse a sus descendientes, pero tambien sabe que si salen todos a la vez de su agujero, las gaviotas, que son unos animales bastante gilipollas, meten una en la boca, y al ver una mejor, la sueltan y se van a por esa, y asi sucesivamente. A los niños con los regalos les pasa lo mismo. Hay tantos que se quedan abrumados. Si las madres gaviotas fueran listas y enseñaran a sus poyuelos a comer tortugas bien (primero te comes una, luego otra y asi hasta acabar) no habria estos problemas.
Que quiero decir con esto. Que la responabilidad esta en el regalador. El regalador, que deberia ser mas responsable que el niño, debe elegir un regalo adecuado para su churumbel, y no solo regalarselo y a tomar viento, sino pensar en las consecuencias de su decision (eh, que me leo todos los posts XD).
Así, mi padre, cuando me regalo mi primera navaja, me enseñó a usarla, a afilarla, cuales eran sus peligros... no recuerdo otro regalo de esas navidades, y eso es porque el regalo lleva asociado unas vivencias. Si no se asocian vivencias a ese regalo al chaval de va a dar por el saco a las dos semanas.
Y no, no estoy haciendo un cursillo de papá XD.
At 10:47 PM,
Batusai said…
Si solo fuesen los padres los que hacen regalos otro gallo cantaria. Puedeis contar con lo dedos de una mano los regalos que yo le he hecho en navidades. De hecho, hoy he ido con el al circo y te aseguro que lo va recordar mas que los regalos de reyes y papa noe.
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